Los niños ya están con su padre.

lazomorado

Yo no soy Juana. Me llamo Lola y soy mujer en un mundo hecho para y por los hombres. Para algunos hombres, menos, pero en general sí, está hecho a su imagen y semejanza, como quiso Dios que, como sabemos, era hombre. Hombre, hombre del todo.

Feminista por necesidad y por amor propio, no tengo ningún sentimiento de rencor hacia ningún hombre. Ya no. Me ha costado, pero ya no. Se está muy bien así. Relajada, feliz, sin inquina particular hacia nadie. Tampoco necesito salir a la calle a gritarlo. Ejerzo desde por la mañana y contemplo cómo lo esencial no cambia, aunque digan que cambia.

Muchas personas, hombres y mujeres, aprovechan para disfrutar de la vida con los de su sangre y se tratan bien, magníficamente bien. Tanto, que da gusto verlos. A mí me gusta verme disfrutando de los buenos tratos en mi casa, aunque no estamos estructurados como según se cuenta que debe ser. Me encanta. El silencio, las risas, los dibujos, los libros, los viajes, los amigos, las amigas, los amores, las fotos, los vídeos, las discusiones, las respuestas absurdas, el espacio de cada uno, el amor.

Sin embargo, creo honestamente que el victimismo mata y que se utiliza en exceso, siendo mujeres adultas casi siempre sin capacidad para dejar de hacerlo quienes lo aprenden a usar como arma, desde muy pequeñas. A veces, como el sexo. O sea, como moneda de cambio. Y verla llorar en la tele te lleva a dudar, ¿verdad? Anda que no irse cuando pudo… anda que volver con el hombre… anda que…

Por regla general, ellos se dejan querer y permanecen mientras nada cambie. Ya se entretienen fuera con algo. Lo malo es que a ella le dé por decir que ya no va más. Porque entonces ellos suelen enfadarse. Unos más que otros. Unos de manera distinta a otros, pero casi siempre usando el susto como arma. Y qué miedo dan.

¿Te han levantado la mano alguna vez en tu casa? ¿Tu padre? ¿Tu madre? ¿Tu marido? ¿Seguro que te habrías ido?

La familia tal y como se entiende por aquí (de momento) es un asunto práctico económico que sujeta en modo brida los emprendimientos sexuales y libertarios, de las mujeres más, y un nido de maltrato sutil con impunidad que a algunas personas llegan a estropearle mucho la vida. Y no se engañen, también las presuntamente bien estructuradas están llenas de vergüenzas, secretos y dolor.

Pues así va esto. Dinero, política, terrorismo, periodismo, sexo recortado, más recortes, drogas y rock’n roll para ellos y algunas ellas. Pero no hay sitio para las débiles y sus hijos e hijas. O para algún débil, que también los hay. Es muy complicado crecer en un mundo hostil para las mujeres como es nuestra sociedad avanzada en la que aprendes a simular que no puedes con tu vida (sin ellos) para que no te llamen prepotente o  sabihonda. Y terminas creyendo que eso es normal o que la culpa es tuya. Pues no. No lo es. Menos aún de tus hijos. De tus hijas. De ninguna manera.

Como quiera que la justicia no existe, niños y niñas están en este mundo moderno, todavía, en manos ineptas, en manos podridas, de sus propios padres y madres y de la no justicia que permite que, a esas edades, padre o madre, madre y padre crean que son de su propiedad y tiren de ellos como de una cuerda que, puedo asegurarlo dolorosamente, se acabará rompiendo dejándolos caer en el pozo de la pena, la depresión, la falta de autoestima y ojalá me equivoque, la incapacidad de amar porque si no puedes fiarte de tus padres, ¿de quién coño te vas a fiar?

¿De verdad el debate es acerca de quién de los dos es la maldita razón? ¿De verdad sabéis qué necesitan esos dos niños? ¿Lo saben la jueza y la justicia que falla más que una escopetilla de feria?

¿Podéis cerrar los ojos un momento e intentar imaginar qué sintieron los niños que ya están con su padre en el momento exacto del traspaso?  Lo he intentado varias veces desde esta mañana. Y no puedo ni empezar sin sentir que me ahogo.

No sé quién tiene razón, sé quiénes no tienen ni culpa, ni defensa adecuada.

 

 

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Acerca de lolaurbano

About me... eso digo yo...
Esta entrada fue publicada en Adicciones que matan, Amor del bueno, Divorcio, Hombres y Mujeres, Mujeres y Hombres, Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a Los niños ya están con su padre.

  1. Pepe Lozano dijo:

    En la diana, Lola. ¿Cómo estarán aprendiendo a amar?

  2. Como siempre, me has hecho reflexionar.

  3. Carmen dijo:

    Reflexión sublime Lola. Que pena dar venos aún en las cavernas emocionales. Parece que detrás de la chapa y pintura, y el barniz de modernidad adquirido en nuestro país hace unos años, seguimos siendo los rancios y antiguos de siempre….

  4. manelmuntada dijo:

    Estupendo el post, Lola. Me sirve para canalizar la inquietud que me està generando este suceso. Muchas gracias!

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