(Si alguien no domina la ironía o el sarcasmo en cualquiera de sus modalidades, haga el favor de no leerme, que es mi cumpleaños y no quiero sofocones).

esto es lo que no dejamos hacer al alumnado en clase (fotos sin permiso)
Hoy he ido a una Techseries de Apple en el hotel Meliá Sevilla.
Me encantan esas máquinas, no puedo evitarlo.
Tengo muchas en mi casa, más de las que necesitamos.
Asumo mi responsabilidad y no me machaco por ello, las disfruto y a veces reflexiono sobre lo que hago, emito mi propósito de enmienda y le digo a dios que quiero, pero no puedo, que ya podré.
Tengo claro que no es la manera de vivir la tecnología desde otras cosas que me mueven, como el afán de ser, vivir y pelear por la libertad propia y de los niños y niñas que me rodean.
Soy dependiente de la luz, del agua, de Internet y de los besos sinceros. Adicta total.
Y sé que algún día no tendré nada de eso, así que lo disfruto lo mejor que sé.
He aprendido en la Techapplelina, entre otras muchas e interesantes cosas, que si alguien
cree hoy día que es libre, es porque vive en el Tíbet y hace meditación. O se llama Yupi. Es decir, o sientes la libertad interior y esa es tu libertad, o eres súbdito y esclavo de Apple o de Google. Si además no sabes de qué va este rollo de Internet o del software libre, no ves tus cadenas, pero las llevas. Dicho esto, asumo mi esclavitud y me dispongo a disfrutar de todo lo que los cacharros, libres o no, carísimos todos, me puedan proporcionar.
A pesar de mi vicio, hoy he aprendido algo que intuía, pero que necesitaba y es conveniente ver y tocar en directo, por eso deben dejarnos ir a ciertos sitios a las maestras de a pie, en vez de que vengan los sabios a explicarnos lo que es mejor o peor. O las dos cosas.
Soy, en teoría, lo que podríamos llamar una carga para el erario público. Me explico.
[Soy mujer. Las mujeres rendimos menos en el trabajo (dicen) porque ... Hay estudios por ahí que lo dicen, no me voy a enrollar con eso, y yo misma no soy partidaria de que la escuela esté llena de mujeres (aunque mis motivos son otros). Primero la regla, los embarazos, la menopausia y que somos demasiado emocionales, además de madres muy cuidadoras, son algunos de los motivos que dicen quienes lo dicen. También son causas, todas ellas, de que sean ellos quienes manden. Los ejemplos de las ellas que ahora mandan no son edificantes para mi propósito, lo que demuestra que todo es depende. De los miles de millones de dineros que producimos diariamente en todo el mundo no habla nadie, pero sabemos que están.
Soy funcionaria. Por definición, soy vaga, hago lo mínimo, gano un dineral, tengo demasiadas vacaciones y salgo corriendo para mi casa antes de que suene el timbre del colegio. Falto cuando me da la gana y el médico me da una baja cada vez que se la pido. Dicen por ahí. Una ruina para mi ministerio.
Trabajo en una escuela pública. Esto añade más ingredientes al plato. Estoy en una finca sin vallado. Un sitio sin gobierno (a veces...), un sitio donde se juntan niños y niñas de cualquier clase social, etnia, religión, sexo y discapacidades varias, además de superioridades también varias (estas más ocultas) que frenan el aprendizaje de los niños y niñas normales, estructurados y de buena familia (no conozco a ninguno así, pero debe haberlos). Pues así son casi todas las escuelas públicas. Dicen. Y dependiendo del barrio, el colmo ya. Sanguijuela de la Consejería, no produzco nada, mi trabajo es tan tonto que cualquiera podría hacerlo.
Soy andaluza. Hasta las trancas, aún sabiendo que esto (tampoco) es mérito propio. Caí aquí porque la cigüeña no me hizo caso. Marbella, coño, Marbella, pero nada, me dejó en la orilla del río Guadalquivir y kilómetro arriba, kilómetro abajo, aquí sigo. Ser andaluza también es un hándicap. Todo el mundo sabe que no hablamos bien por lo cual tampoco escribimos bien y además el trabajo no es lo nuestro. Esto es un desierto lleno de gente vaga que vive de chuparle la sangre a los pueblos superiores de España. Son superiores sí o sí. Y si no, mira el mapa. Para todo lo demás, mastercár.
Para colmo de males he pasado de sobra la barrera de los 50 años con lo cual ni soy joven, ni soy guapa, ni voy a ligar más en mi vida, ni tengo futuro. Mi vida es un infierno, la calceta mi afición y no me sacan en los anuncios si no es para proponerme cosas que no necesito o decirme que mi cuerpo se desmorona como si yo no lo supiera. Mis canas (que no tengo) son un problema mientras las suyas son un adorno. Mis kilos de más (que no tengo) son un problema, los suyos de buen vivir. Los síntomas (que no tengo) de mi menopausia necesitan un montón de medicamentos que, normalmente, los hombres y las farmacéuticas (empresas) inventan para que yo las compre. Eso es lo que vende la publicidad y la tele, a mis amigas, al mundo, a mí y a mi alumnado, mientras yo me desgañito cada día intentando que aprendan a ser libres.
Me he librado (de momento) de ser pobre. Me libraré por siempre de ser negra, con lo bien que me quedaría un poquito de color en las mejillas... dos características que me hubieran rematado ya del todo, que lo dicen los estudios de los sesudos estadísticos.]
Siendo tan chunga carga para la sociedad debería sentirme como el culo, pero hoy me he dado cuenta de que soy una mujer espléndida que acaba de cumplir 53 años, que vive cargada de miedos pero aún así camina, que además es capaz de alimentar el cariño de hombres buenos, de mis dos hijos más que buenos e hijos de divorciados que parecen de familia estructurada, de amigos, de amigas, de algunas familias de mi alumnado, de mis niños y niñas del colegio a pesar de lo esaboría que me pongo a veces, de no poder trabajar con ellos como me gustaría… Pago impuestos y salvo bancos, peleo por un mundo mejor aunque a algunos no les parezcan bien mis métodos y me encanta el río que me alimenta.
Tengo muchos y graves defectos, pero no son mayores que mis virtudes, algunas rescatadas del baúl del dolor más profundo que pudiéramos imaginar. También tengo enemigos, y enemigas, lo que me hace mejor persona, porque me enseñan por dónde no debo ir y lo que hago mal. Son el espejo en el que veo lo que todavía no está bien en mí.
Y todo esto lo pongo aquí porque me gustaría que llegara al ministro de Educación (al que haya de aquí a que este post entre en vigor, porque ellos pasan, la escuela sigue).
Señor Ministro. La escuela pública no es perfecta, necesita un saleo bueno. Pero todas las maestras que estamos en ella no somos unas inútiles. Sabemos lo que estamos haciendo y lo hacemos bien, a pesar de las zancadillas laborales y de la vida. Todas no, claro, pero sí casi todas. La educación que usted defiende es buena solo para perpetuar el dolor (de muchos tipos y que hoy no toca enumerar).
Hoy he estado en un sitio donde pocos podían ir, vetado a la escuela pública obligada a conformarse con lo que haya en cada momento.
Allí estaba yo, en un mundo de hombres y de colegios buenos.
Y allí he caído hoy en la cuenta, justo a mis 53 años y un par de horas, de que en mi escuela pública femenina andaluza pobre y limitada, hemos hecho muchas cosas bien y que tenemos abierta la vía para mejorarla, a pesar de todo, a pesar de usted. La Escuela 2.0 no ha fracasado, no ha muerto siquiera, solo es una plantita que han arrancado antes de crecer, pero que ha dejado un cogollito enterrado en la tierra y vuelve a asomar la hojita entre el pedregal. Hay cosas que podrán frenar para que otros nos cojan ventaja, pero lo van a tener crudo, porque no estoy sola. Tenemos menos y peores máquinas, pero más ganas y más ideas, porque ser pobre aguza el ingenio.
Sé que no estamos tan equivocados como nos quieren hacer ver. Y lo sé porque lo he visto de primera mano. Y hasta aquí puedo leer.
Lo que he aprendido hoy ha sido mi séptimo mejor regalo de cumpleaños.
(A mis amigos de la Escuela 2.0, públicos, concertados, hombres, mujeres, profes y familias. Y a los que no siempre aciertan, pero no nos apalean con su soberbia, sino que parece que nos quieren escuchar).




Zorionak Paya !!!!!!! Me encanta los digossindecir !!!! BssEuskaldunos
Y esto cómo lo metes ahora en un tweet? jijijijiji Felicidades y gracias por empujarnos un poquito más!! Nosotros quedaremos, otros pasarán!!
Gracias por este regalo! Per molts anys!!
Ole,ole.
Ooooooleeeee! Y muchas felicidades!
Me ha encantado este currículum vital, esas ganas de hacer cosas a pesar de las precariedades y miopías de los que legislan sin mirar ni hablar con los que estamos en el día a día del aula. Y me encanta que seas mujer, andaluza, funcionaria
, cincuentona y todas esas otras “desgracias” que te hacen ser fuerte y mirar la vida con atrevimiento y desparpajo
Repito la felicitación, duplicándola: por el cumple y por todo lo que dices aquí.
¡Nana na na naaa na! (bis) ¡Nana na na na naa na!¡Naana na na naaaa naa!!!!!!
¡Felicidades y bss!
Muchas felicidades, Lola
Está bien esto de que alguien cumpla años y te haga un regalo. Muchas felicidades y muchas gracias.
Muy fuerte te veo con estas confesiones el día de tu cumpleaños!!! Te sigo regalando estrellas que nos iluminen a todos… ah! y también te regalo el país de la libertad para ti, tu hombre bueno y tu familia estructurada. Besos.
Pero que fuerte que eres!!! Me encanta. Felicidades por tus 53 tacacos, son para comérselos. Un besazo de un admirador de La Mancha.
Para remover tanto, desestructurar tanto y deconstruir tanto, se te lee muy clarito, Lola.
Muchas gracias por tu regalo de cumpleaños.
Un abrazo
Joé que bonito. Gracias Lola. Y a todas y todos los que “saleáis” vuestras aulas y centros. Besos
Impresionante, enhorabuena…
Muchos olés me han salido mientras leía pero se me han adelantado. Felicidades y gracias #mujermaestraycincuentona. ¡qué bien lo has escrito, joía!
¡Estás sembrá!
Eres mujer, Lola, eres madre, maestra -casi na – , andaluza, probablemente buena amante, que pasión te sobra, y te explicas de puta madre, ¿Que mas quieres paya?
Felicidades y muchos años más en la escuela.
Felicidades por todo y siento lo de que no puedas ser negra. En fin, no se puede tener todo.
Es bonito que alguien haga lo que tú: regalar por su cumpleaños. Porque el post, como siempre, delicioso. Y es que me da miedo llegarme por aquí porque nunca leo, siempre releo. N-veces… Y es que llenas el texto de esquinas y recovecos que son mundos por ellas mismas…
Peeeerooo… De todo, que es mucho, me quedo con la última frase de la dedicatoria. Y con la carga de esperanza que lleva… Eso sí que es un regalo…
Beso. Enorme. No, no… más enorme. Y es que existe el tamaño normal, el grande, el extragrande y el “porque tú te lo mereces; y si no lo merecieras daría igual”
Intenso!!! Besos y felicidades
Genial reflexion y feliz cumple!!
Gracias Lola. Siempre es un placer leerte y releerte, hoy más que nunca. Felicidades!! Besos. Petons.